La Fitoterapia o cura de las enfermedades por medio de las plantas tiene un origen muy remoto; sus fundamentos, como es de esperarse, fueron empíricos, basados en la observación de la naturaleza: reacciones de los animales al ingerir plantas tóxicas, similitud de color o de forma con el órgano afectado o con sus dolencias (por ejemplo, drogas amarillas contra la ictericia).